Nuevo Análisis: Equilibrio regional y de género en la 61° sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU nombra a personas expertas independientes —titulares de Procedimientos Especiales y Mecanismos de Expertos— que cumplen funciones clave para el sistema internacional de derechos humanos: monitorean situaciones, investigan violaciones, desarrollan estándares e interpelan a los Estados. La independencia, diversidad y legitimidad de estos nombramientos no son asuntos secundarios, sino que inciden directamente en la forma en que las normas internacionales se interpretan, se aplican y se hacen valer en todo el mundo.

Durante su 61ª sesión, celebrada del 23 de febrero al 31 de marzo de 2026, el Consejo cubrió 17 mandatos dentro de estos mecanismos.

En términos de género, el resultado fue positivo: se alcanzó la paridad, con 9 mujeres y 8 hombres nombrados. Es un dato importante, especialmente en un ecosistema institucional donde la igualdad no ha sido la norma histórica y donde el seguimiento sostenido sigue siendo indispensable para evitar retrocesos.

Sin embargo, cuando la mirada se desplaza de género a geografía, el panorama se vuelve más complejo. De los 17 nombramientos realizados en esta sesión, 7 recayeron en personas expertas del Grupo de Estados de Europa Occidental y otros Estados (WEOG), 5 en Asia-Pacífico, 2 en GRULAC, 2 en Europa Oriental y 1 en África.

Incluso teniendo en cuenta que algunas vacantes estaban expresamente reservadas para determinadas regiones, las disparidades geográficas persisten. A pesar de que el pool inicial de candidaturas fue más diverso, una proporción mayor de personas finalmente nombradas provino de WEOG, mientras que África aparece únicamente en un mandato específicamente designado para esa región. En otras palabras, la diversidad del universo de postulaciones no se tradujo plenamente en una distribución geográfica equilibrada en los nombramientos finales.

En ese contexto, hubo también un avance significativo. El mandato sobre personas defensoras de derechos humanos fue cubierto por primera vez por una candidata de GRULAC, un paso relevante no solo por su dimensión representativa, sino también por el contexto regional en el que se inscribe.

Al mismo tiempo, los datos muestran que las brechas estructurales de más largo plazo siguen vigentes. Varios de los mandatos cubiertos en esta sesión continúan reflejando patrones históricos de concentración regional, y en algunos casos ciertas regiones siguen sin haber tenido nunca representación en posiciones de liderazgo dentro de esos espacios. Esto confirma que, aunque los avances existen, no son aún uniformes ni suficientes para corregir desigualdades más profundas en la arquitectura de los nombramientos internacionales.

Por eso, mirar únicamente el resultado final no basta. Entender quiénes se postulan, quiénes avanzan en el proceso, quiénes son recomendados y quiénes finalmente son nombrados permite identificar con mayor claridad dónde se producen las exclusiones y qué patrones se repiten con el tiempo.

Explora nuestro análisis completo del proceso de selección —desde las postulaciones, pasando por las candidaturas propuestas, hasta los nombramientos finales— con un desglose de cada una de las 17 vacantes, incluida su composición histórica por género y geografía:

Accede al análisis completo  *Disponible sólo en inglés*

Y para entender mejor cómo funcionan estos procesos y por qué importan, consulta el Toolkit de GQUAL:
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Desde GQUAL, seguir estas dinámicas en el tiempo es parte central de nuestro trabajo. Solo así es posible identificar dónde emergen las desigualdades, visibilizar patrones persistentes y contribuir a impulsar procesos de nombramiento más transparentes, inclusivos y responsables.