¿Qué puede aportar América Latina y el Caribe al futuro de las Naciones Unidas?
¿Qué puede aportar América Latina y el Caribe al futuro de las Naciones Unidas? Esa fue la pregunta que reunió ayer, 3 de agosto de 2026 en Montevideo, a gobiernos, cuerpo diplomático, personas candidatas a la Secretaría General de Naciones Unidas, academia, juventudes, sociedad civil y medios de comunicación en el Diálogo Regional sobre el Futuro Liderazgo de las Naciones Unidas, convocado por el Gobierno de Uruguay, en ejercicio de la Presidencia Pro Témpore de la CELAC, junto con la Campaña GQUAL y Cepei Think Tank
Fue un encuentro histórico.
Por primera vez, América Latina y el Caribe organizó un diálogo regional con las candidaturas a la Secretaría General de las Naciones Unidas, precisamente cuando el proceso de selección entra en su etapa decisiva y la región aspira, con cinco candidaturas de enorme trayectoria —cuatro de ellas de mujeres—, a asumir por segunda vez en la historia el liderazgo de la Organización reivindicando la importancia de la rotación geográfica equitativa. Es también un proceso donde el reclamo por la elección de una mujer como Secretaria General por primera vez en la historia de la organización marca la discusión.
Con la extraordinaria moderación de Carmen Aristegui, el Diálogo contó con la participación presencial de María Fernanda Espinosa Garcés, Rebeca Grynspan; la participación virtual de Carolyn Rodrigues-Birkett, y las contribuciones de Michelle Bachelet y Rafael Mariano Grossi quienes, por razones respectivas de salud y de agenda sobrevenidas, no pudieron intervenir en el formato previsto pero hicieron llegar sus mensajes al encuentro.
Algunos de los principales mensajes que nos dejó este Diálogo:
▶️ Es el momento de América Latina y el Caribe. Este fue un mensaje claro y consistente. Lo expresó el Gobierno de Uruguay como Presidencia Pro Témpore de la CELAC, lo compartieron las candidaturas en sus intervenciones y lo respaldaron 14 Cancillerías de la región, que participaron activamente formulando preguntas y compartiendo reflexiones durante el evento. Un nivel de participación inédito para un diálogo de este tipo que envía una señal política importante al proceso que continúa en el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York: existe un amplio reconocimiento de que ha llegado el momento de que América Latina y el Caribe asuma el liderazgo de las Naciones Unidas.
▶️ América Latina no reclama un turno; demuestra por qué está preparada para liderar. El argumento central del Diálogo no fue la rotación geográfica por sí sola. Las intervenciones de las candidatas y de las autoridades presentes reivindicaron las contribuciones y experiencias concretas que la región puede ofrecer al multilateralismo en uno de los momentos más complejos de la historia de la Organización: una larga tradición de construcción de consensos a través del derecho internacional, la cooperación y el diálogo; una región de paz, libre de armas nucleares y de conflictos armados entre Estados; una experiencia única en el fortalecimiento de los derechos humanos, la democracia, la igualdad y la justicia transicional; y la convicción de que el derecho puede ser una herramienta para construir paz, legitimidad y cooperación internacional.
▶️ La región también aporta experiencias indispensables para responder a los desafíos del presente. Las intervenciones reforzaron que América Latina y el Caribe conoce de primera mano algunos de los problemas que hoy desafían al sistema internacional: el crimen organizado transnacional, la erosión democrática, las desigualdades, la crisis climática y la tensión permanente entre desarrollo y sostenibilidad. Lejos de ser solo desafíos regionales, son algunos de los grandes desafíos globales actuales. Esa doble experiencia convierte a la región no solo en parte del diagnóstico, sino también en parte de las soluciones.
▶️ Otro mensaje que resonó durante el intercambio fue que también ha llegado el momento de una mujer latinoamericana al frente de las Naciones Unidas. Varias de las intervenciones destacaron que, tras ocho décadas sin una mujer en la Secretaría General y con cuatro mujeres de América Latina y el Caribe entre las candidaturas, esta elección representa una oportunidad histórica para romper ese último techo de cristal. En un momento en que las Naciones Unidas enfrentan el desafío de recuperar su legitimidad y la confianza en el multilateralismo, la elección de la primera mujer como Secretaria General representaría mucho más que un avance simbólico. Sería una señal clara de que la renovación de la Organización también pasa por renovar sus liderazgos, incorporar nuevas perspectivas y demostrar la capacidad de romper con inercias históricas y ser consistente con los principios de igualdad. Desde GQUAL, esa reflexión resuena de manera muy especial. Nunca ha faltado talento, experiencia o liderazgo; lo que ha faltado es la decisión política de hacer historia.
Ha sido un enorme honor para GQUAL contribuir, a crear este espacio. Creemos que los procesos de selección para el liderazgo internacional son más fuertes cuando son abiertos, transparentes e inclusivos. Pero también creemos que el futuro del multilateralismo se construye escuchando a las regiones y reconociendo las experiencias que cada una puede aportar.
Gracias a todas las personas, instituciones y delegaciones que hicieron posible este encuentro histórico.
📺 Si no pudieron acompañarnos en vivo, pueden revivir el Diálogo aquí:
▶️ UN Web TV https://lnkd.in/gByB5Vjb
▶️ Canal de YouTube de la Presidencia de Uruguay https://lnkd.in/guG84uHe
▶️ Aristegui Noticias https://lnkd.in/gQJpjguU